jueves, 16 de abril de 2009

Joe y Chickenfoot

el profe joe lanza nuevo material con
Sammy Hagar, Chad Smith, y Michael Anthony

http://www.chickenfoot.us/



oh yeah!



me encanto ver a satriani cuando vino a peru el año pasado


lunes, 13 de abril de 2009

lo que estoy escuchando....

My chains are gone(amazing grace)(tutorial)


Made me glad - hillsong

Though I'm Not Worthy - Kari Jobe

Revelation Song - Kari Jobe

mighty to save - hillsong

sábado, 11 de abril de 2009

semana santa ..."la muerte que trajo vida"

El pasado jueves y viernes hubo una pequeña obra de teatro con musica en vivo en mi iglesia y pude apoyar tocando bajo , aqui algunas de las canciones que se utilizaron durante la obra...(version abreviada)

cosas poderosas( solo como instrumental en la intro , y post



en ti confiare(pista)


.... nos vamos a varadero.. sacandole la plata al viejo....


a rodar la vida


.... no puede ser... mi hija embarazada.. mi reputacion... va ha haber un muerto.. todo esta perdido...
otro muerto


... no se puede vivir sin reglas... todos necesitamos reglas sino seria un caos.. deja que Dios ordene tu vida.. aceptalo... no es jaque mate es un jaque.. porque no miras y te das cuenta que Dios te ama y te ofrece mucho mas...

otro tiempo otro lugar


...si aun no te decides es tiempo, no dejes que el temor.. te impida decidir.. Dios extiende su mano y te ofrece la vida...

precioso tema: "Extiende tu mano"


..

hay mas pero no las encontre en you tube :P

http://elblogdemochemon.blogspot.com/

Academic Earth: clases gratis desde Harvard, Stanford, Yale…


fuente:http://utero.pe/2009/04/10/academic-earth-clases-gratis-desde-harvard-stanford-yale/

academic-earth

Corran a pasar el rato en uno de los proyectos más alucinantes de la web: Academic Earth. Miles de vídeos con clases de las más cacareadas universidades. Me enteré de su existencia por el blog Microsiervos, que lo describe así:

Academic Earth es un vasto almecén de sabiduría: una recopilación de clases y conferencias de las más prestigiosas universidades, profesores y expertos en todo tipo de disciplinas, desde astronomía a religión, pasando por informática, historia, física, filosofía, biología o medicina. Está todo en ingléspero… mirándolo bien sirve también de lección de idiomas con un pequeño esfuerzo. Los vídeos se pueden ver online o descargar. Hay tanto cursos completos como clases sueltas.

Entre otras cosas se puede ver una clase de astronomía en Yale titulada Por qué Plutón es un problema o, más entretenida todavía, la increíble clase Medición del Espacio y el Tiempo del alocado Walter Lewin, con su famosa práctica demostración de cómo funciona un péndulo, que parece sacada de aquel capítulo de Contact.

lunes, 6 de abril de 2009

Ver YouTube o Facebook en la oficina mejora el rendimiento del trabajador(el comercio)


Ver YouTube o Facebook en la oficina mejora el rendimiento del trabajador

8:28 | Un estudio australiano reveló que los empleados que usan Internet son más productivos que los que no lo hacen porque mejora su concentración

Melbourne, Australia (Reuters). ¿Lo han descubierto utilizando Twitter o Facebook en el trabajo? Pues eso lo haría un empleado mejor, según un estudio australiano que afirma que navegar por Internet en horas de oficina aumenta la productividad.

El estudio de la Universidad de Melbourne indicó que la gente que utiliza Internet por motivos personales en el trabajo es en torno a un 9% más productiva que los que no lo hacen.

El autor del estudio, Brent Coker, del departamento de Gestión y Marketing de la universidad, afirmó que “la navegación ociosa por Internet en el lugar de trabajo” ayuda a mejora la concentración de los trabajadores.

“La gente necesita distraerse un momento para volver a su concentración”, indicó en la página web de la universidad (www.unimelb.edu.au/).

“Descansos breves y no intrusivos, como una rápida navegación por Internet, permite descansar la mente, llevando a una concentración total neta más alta para un día de trabajo y, como resultado, un aumento de la productividad”, dijo.

PERO EL EXCESO SIGUE SIENDO MALO Según el estudio, realizado sobre 300 trabajadores, el 70% de las personas que utilizan Internet en el trabajo se distraen con este tipo de navegación.

Entre las actividades más populares están buscar información sobre productos, leer páginas de noticias on line, jugar on line y ver videos en YouTube.

“Las empresas gastan millones en software para impedir a sus empleados ver videos, utilizar páginas de redes sociales o comprar on line, bajo el argumento de que cuesta millones en productividad perdida”, señaló Coker. “Ése no es siempre el caso”.

Sin embargo, el experto recordó que el estudio se refería a personas que navegaban con moderación, es decir que estaban en Internet menos del 20% de su tiempo total en la oficina.

“Los que se comportan con tendencias de adicción a Internet tendrán una productividad más baja que los que no la tengan”, aseguró.

http://www.elcomercio.com.pe/

Un sabado cantando en el Callao




Hace unos dias recibi la llamada de un amigo que me invito a participar en una reunion de jovenes en su iglesia ("los pilares" en el callao),  Mike ( mi amigo) recientemente  asumio  la responsabilidad como un pastor en esa iglesia, y queria llevarles a los chicos la experiencia de compartir con gente que participa de un ministerio, ya que el grupo recien se esta cuajando y no tienen musicos, y si cantan lo hacen con pistas.. querian ver algo diferente y cercano.
Junto a un grupo de amigos de diferentes iglesias pero un mismo corazon, fuimos a visitar esta iglesia pequeña pero llena de jovenes de un transfondo dificil y un corazon grande.
Fue un tiempo precioso mas abajo pongo algunos videos de lo que cantamos.

Pero lo que mas me gusto fue la oportunidad de conversar con los chicos y tener un tiempo de oracion con ellos, conocerlos un poco mas y transmitirles el amor de Dios, ojala lo podamos hacer otra vez.
Muchas Gracias a todo el equipo que nos acompaño:
David Cama ("Camino de Vida", voz, guitarra acustica)
Fiorella Bernal ("Flamingo Road Church Lima", Voz)
Elias Rosario ("Primera Iglesia Bautista de Lima", Bateria Electronica y mi hermano )
Billy Greenman ("LatinamericanMision" , apoyo y coordinacion)
Marisabel Tapia ("Alianza Cristiana y misionera Miraflores", Voz, coordinadora y esposa :] )
Moises Rosario ("Alianza Cristiana y misionera Miraflores", Guitarras,  yo  :P ) 












miércoles, 1 de abril de 2009

Las Cronicas del Panda: El vuelo de chino Franco, la familia unida


Luego de mucho deambular, estoy por fin aquí, en los Estados Unidos. Mis primeras impresiones… fueron dactilares, me las tomaron con sillao… No, fuera de bromas, ha sido un tiempo que oscilaba entre la paciencia y la desesperación, o paz con angustia; angustia silente por poder no estar en estados Unidos, sino junto a mi amada esposa, a quien no veía desde noviembre del año pasado.
La línea aérea no fue de lo mejor; en viajes previos, he sido acostumbrado a un refrigerio en el avión, en esta no hubo cena (viajé a las 2305), no hubo desayuno (llegué a Miami a las 0600)… ni siquiera un caramelo chupado. Los pocos dólares que llevé, los usé en el impuesto de salida, a pesar de que en la aerolínea me juraron que el impuesto ya estaba pagado, así que los invertí en la salida. En el avión, todo lo que era de comer o beber, se pagaba, y claro, ya no tenía, así que ante un ayuno forzado, una oración de gratitud durante todo el viaje… y los asientos no eran reclinables, así que me sentí como en una combi, pero con alas, así que no fue muy diferente del transporte público de Lima, cuando se oye una indicación al conductor de “¡pisa, pisa!”, sólo que este viaje ha sido el más largo en combi que hasta ahora he experimentado.

Llegado a Miami, tenía un vuelo de conexión a Washington DCA, que era las 0705, por lo cual, apenas el avión pisó tierra, traté de apurar el paso. La sorpresa me la dio una agente de la aerolínea, que me dijo que ni me apresurara, porque el vuelo ya lo tenía perdido, dado que en la oficina de inmigraciones me iba a demorar cerca de dos a tres horas… ¡Vaya paz que infundían esas palabras! Sin un dólar en el bolsillo, y con un boleto que se perdió, me quedaría en Miami, sin saber a dónde ir siquiera… En fin, estar en la oficina de inmigraciones, no me permitió pensar en todo ello, aunque la espera fue larga. Pude ver por la ventana, como la noche oscura, era desplazada por la irrupción de la luz del sol levantándose de mañana. Afortunadamente llevé mis lentes con parasol, el sol desde esas latitudes se siente tan intenso como el sol serrano que se levanta más imponente que los mismos apus, cual reminiscencia de un Wiracocha sobre toda la demás creación cercana a nosotros.
Con los oficiales de inmigración no tuve mayores problemas salvo el tiempo y sus chistes americanos, sin mucho gusto para mi, como preguntarme de entrada, luego de saber mi apellido si es que yo tenía algún restaurante… lo entendí y le contesté amablemente que no, pero no me gustó, además que al saber que me dedico a la docencia, contó un chiste muy pero MUY malo sobre el trabajo de un profesor. Punto aparte, fue bastante amable, pero como humorista, yo no lo contrato.
Al salir de la oficina de inmigraciones, ya con mi sello de residencia, el cual me obliga a permanecer en el país del norte hasta la obtención de mi tarjeta de residente, más conocida como “green card” y validarla, léase, haberme quedado por lo menos un mes en estados Unidos ya conla green card, salí para la revisión de mi equipaje, ya se imagina, soy un peruano que viene al país del tío Sam, así que algo podría traficar, a lo cual respondí afirmativamente, pues llevaba quesos a pedido, ropa para venta, joyas de bijoutería y de oro de 14K (aquí no existe el oro de 18K y mucho menos el de 24K), así que estaba hecho todo un burrier. Bueno, luego de revisar los quesos, de los cuales siempre sospechan que puedan traer “agregados”, pasé ya al interior del aeropuerto de Fort Lauderdale. NI idea de por dónde, pero aparecí por donde se toman los buses, o sea, lugar equivocado, porque tenía que buscar oficinas de aerolínea, no estaciones terrestres.
Logré ubicar la aerolínea, menos mal que este hijo de Cervantes también leyó a Shakespeare, y con ese idioma prestadito pude hacerme entender; siempre pensé que yo no tendría problemas con el idioma inglés, antes bien, serían los que hablan inglés quienes tendrían problemas.
Logré hacerme entender (y sigo perfectamente convencido que sólo Dios pudo crear sistemas lingüísticos tan coherentes, que ningún proyecto humano de elaborar una lengua única se le puede igualar) y embarqué mi maleta grande para que viaje a Washington DC; me indicaron también que vaya a la puerta de embarque H4, a la cual me dirigí, luego de algunos extravíos de mi parte, pero logré llegar, ya eran las 0930 y bueno, leyendo algunas pantallas, me percaté que el vuelo hacia la capital norteamericana sería a las 1320, así que allí estaba yo, atrapado sin un dólar en el bolsillo y con una espera de cerca de 4 horas, sin contar las que estuve en la Oficina de Inmigraciones. No se me ocurrió mejor idea que intentar comunicarme con la familia, claro tratar de usar el sistema de llamada por cobrar (collect)… y ¿a qué no saben? Lo logré. Pude llamar a mi concuñada, la esposa del hermano de mi esposa, a quien le dí cuenta rápida de la situación; claro, luego me enteré que esa bendita llamada costó $10.00), que perdí el vuelo y que trataría de ir en el siguiente vuelo (sobre el cual no tenía nada seguro aún). Luego de la llamada, me quedaba un tiempo largo de espera y nada qué comer o beber, así que no se me ocurrió mejor idea que intentar descansar un poco, dado que toda esta situación, nueva para mi, fue agotadora.
Logré dormir un poco, no tanto, porque me encontraba con las pocas pertenencias mías en un lugar extraño y por ahora poco confiable, rodeado de personas qe para mi eran de procedencia desconocida, así que logré “marmotear” un poco. Desperté luego, estiré las piernas, el tiempo psicológico parecía haberse detenido para tomarme alguna instantánea eterna, porque la espera se me hizo insoportable, pero de otro lado, era lo que tenía que pasar, así que ni consideré la idea de renegar, total, ya es bastante la sola idea de reencontrarme con mi esposa, y ese sueño, cercano a convertirse en realidad era más que suficiente como para mantenerme de buen ánimo.
Llegó el momento de abordar el vuelo, siempre por la misma aerolínea. Presenté mi boleto y sin mayor papeleo ingresé al avión y procedí a instalarme en algún asiento, pero antes que pudiera realmente respirar tranquilo, me llamaron a salir con mi equipaje de mano; por supuesto que me desconcertó.
Bajé del avión y claro que pedí una explicación, a lo cual me dijeron que no era mi vuelo, que mi vuelo lo había perdido y que no debía subir a este vuelo… ¡vaya lío! Perdí mi vuelo original contra mi voluntad y ahora no podía abordar este.
Mantuve la calma, porque desesperarme no era la mejor inversión dada mi precaria situación, le expliqué que perdí el vuelo por el asunto de migraciones, y luego apareció el supervisor para confirmar mi versión y agregar que no debían haberme bajado, antes bien era por esta situación que el avión no lograba despegar.
Subí nuevamente al avión, claro, con un respiro tremendo dentro de mi, además que me pidieron disculpas por este impase. Al verme subir de nuevo mi equipaje de mano a las cabinas para ello, la misma aeromoza me comentó que yo era muy fuerte porque subí mi equipaje, bajé mi equipaje, lo volví a subir, en fin, dentro de sus bromas, sentí amabilidad, como para reanimarme.
No hubo tampoco bebidas o algún bocado, pero me sentí tranquilo, ya pienso que había pasado la parte más tensa. Esta vez, el viaje duró cerca de dos horas. Simplemente oré para poder reencontrarme pronto con mi esposa… ¿cómo estaría ella? ¿Se habría hecho algún cambio de look? ¿Habrá bajado de peso? ¿Se habrá teñido el cabello? Tantas preguntas que rodeaban mi cabeza pero sobretodo terminaban rondando a mi esposa, a quien extrañaba de maneras superlativas. Debo confesar que este tiempo de separación ha sido demasiado duro, he tratado de llevar mi trabajo y ministerio con el profesionalismo del caso, pero no tenía con quien compartir mi vida. Tal vez este párrafo, más que tratar de un episodio del viaje, se trate de mis memorias afectivas; llevar adelante el festival en honor al vals peruano, sin ella, no tenía el sabor que hubiera deseado tener sin el apoyo de mi esposa, asimismo los servicios dominicales, así como el culto navideño y los de acción de gracias, ni el de fin de año. Fui prisionero de mi corazón en esas fechas, quedándome en casa cuidando de mi mascota, porque a ella le afectan mucho los fuegos artificiales, por lo que rechacé las gentiles invitaciones que recibí, pero traté de no malograrle la fiesta a quienes querían celebrar, porque mi corazón no estaba muy dispuesto a ver felicidad sin mi esposa a mi lado. No tuve vacaciones como las hubiera planeado, porque no tenía con quién compartir ese tiempo de descanso, por lo que me mantuve activo en el ministerio de manera más activa.
En todas esas cosas pensaba mientras observaba las nubes cruzar, todas esas cavilaciones se disiparon cuando logré divisar los edificios de la capital norteamericana, indicador más que suficiente como para decir a mi conciencia que el tiempo de espera, la etapa de separación llegaba a su fin.
Bajé del avión, fui a la banda a recoger mi equipaje, y luego esperé, la parte extra fue que mi familia, por la descoordinación del caso no llegaba. Claro, la sed y el hambre eran grandes, más de 15 horas sin probar bocado o beber agua. Intenté realizar otra llamada por collect pero no llegó a realizarse la conexión. Entraba y salía del área de espera, pero sin el resultado esperado.
Pasada más o menos una hora, logré divisar a la mujer más bella del planeta, la figura que cautivó mi vista y mi corazón. Tenía un aspecto diferente, pero indiscutiblemente se trataba de ella: María, mi esposa. Radiante, con un cabello con iluminaciones, jovial, con esa mirada fresca, que luego de verme, me quitó toda sensación de sed o hambre… Sí, era María Velásquez, mi esposa. La espera, la distancia y la separación habían terminado.
Nos encontramos, nos abrazamos, el tiempo se detuvo, posiblemente el espacio también se detuvo, esos dos elementos que por mucho dejamos que rijan nuestra vida, dejaron de tener importancia, al menos en ese instante, no sé si efímero, pero sí maravilloso.

Llegamos a casa burlando una hora punta, mi concuñada tomó una ruta alterna que dejó atrás todo ese tránsito atorado. La ruta sirvió para mostrarme mucho del panorama entre Washington y Virginia. Como buen limeño que nací y crecí en una selva de concreto, ver ese nuevo aspecto de una ciudad nueva para mi fue impactante. Claro, hubiera sido mucho mayor mi impresión si hubiera estado sin el agotamiento físico y psíquico de todo lo anterior, pero aún así, fue muy bonito.
Llegados a casa, el recibimiento fue como siempre lo deseé, nada de ostentación, simplemente ver una reunión familiar, una cena, muy bien recibida por mi estómago pero sobretodo, ver y sentir ese calor familiar, al cual ya me había desacostumbrado, pero que siempre extrañé, aún desde mi adolescencia.
Por ahora, estoy adaptándome a este nuevo modo de vida, y las páginas no se quedarán en blanco, pero siempre estarán esperando, siempre bajo la guía de Dios.
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Experiencia de vida de mi amigo Franco Ikebata.. ahora en usa, te extrañaremos chino...
(el panda soy yo)